Miembros de los partidos Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y otros de oposición acudieron al Consejo Nacional Electoral para solicitar una reunión con la directiva y plantear su posición acerca del eventual referéndum sobre la enmienda constitucional, propuesta por el presidente Hugo Chávez.
A la salida de la reunión con el rector Germán Yépez, Juan Carlos Caldera, de Primero Justicia, dijo que le plantearon dos razones por las que consideran que la enmienda es inconstitucional: los artículos 230 (el período presidencial sólo puede ser sometido a una reelección) y 345 (una materia sometida a un proceso de consulta no puede ser nuevamente sometida a consulta en un período presidencial).
“La mayoría oficialista del CNE está en la obligación de revisar la supuesta constitucionalidad de esa propuesta en base a esos dos planteamientos”, dijo Caldera. “Que se pongan de pie y se rechace esta solicitud”.
Caldera también citó el artículo 64 de la Constitución, que indica que todos los venezolanos tienen derecho al sufragio. “Es decir, que deben garantizarle de manera oportuna a los ciudadanos que han cumplido 18 años de edad la oportunidad de inscribirse. Cualquier venezolano, de manera sagrada, tiene ese derecho. Queremos pedirle una reunión al CNE que no ponga tela de juicion a las auditorías, que a pesar del atropello del poder debe darle todas las garantías”, expresó.
También pidió que no se usara la excusa de los lapsos de tiempo para no garantizarle a los venezolanos su derecho a elegir. Criticó que el gobierno planteara un tema político que sólo le importaría al Presidente, en vez de plantear mejoras en temas que considera son prioritarios para los venezolanos, como la inseguridad y el desempleo.
Por su parte, Enrique Márquez, de Un Nuevo Tiempo, dijo que los partidos de oposición están organizándose en todo el país para ser vigilantes del proceso refrendario, y se declaró optimista ante las señales que estaría viendo del lado del Gobierno.
“Estamos optimistas en el sentido de que el proponente haya querido ampliar a otros actores. Eso quiere decir que el planteamiento no es el sentimiento popular del país”, explicó. “Esto ya no es una enmiendita, sino una tremenda reforma que nos quieren imponer”, añadió.
Fuente: El Nacional

