
Dicen que para la creación de una gran obra deben juntarse varios elementos en el momento y el contexto precisos. Este bien podría ser el caso de Generación Y[1], el blog que Yoani Sánchez publica desde La Habana, Cuba, desde abril del 2007, y en el que escribe crónicas sobre la vida y la situación política en la Isla. Si Yoani, de 33 años, hubiera nacido antes de la “era del internet”, lo más probable es que nunca hubiéramos escuchado de ella. Sin embargo, hoy es conocida a nivel internacional y su blog es visitado por miles de personas de todas partes del mundo, buscando encontrar, a través de sus palabras, una ventana a la realidad de la vida diaria en Cuba.
Irónicamente, Yoani es más conocida fuera de su Cuba que en su propio país, ya que debido a la censura que el gobierno le ha puesto a su trabajo, éste no puede ser leído dentro de la Isla. El tono agudo y crítico de la escritora hacia sus gobernantes ha resultado incómodo para el régimen Castrista, pero al mismo tiempo le ha valido a Yoani varios reconocimientos importantes en su corta carrera. El diario El País, de España, le otorgó en el 2008 el Premio Ortega y Gasset, como reconocimiento al trabajo por la libertad y justicia en Cuba. No mucho después, la revista Time de Estados Unidos la seleccionó como una de las 100 personas más influyentes del año 2008. Y a finales del mismo año, en noviembre, la televisora alemana Deutsche Welle le otorgó el premio al Mejor Weblog Internacional.
Yoani no solamente es testigo de primera línea de la realidad diaria de sus compatriotas cubanos en la Isla, sino también ha vivido la realidad fuera de ella. En el 2002, agobiada por la asfixia económica de su país, emigró a Suiza, donde vivió por dos años antes de regresar a Cuba por motivos familiares y en contra de la opinión de amigos y conocidos.
En una reciente conversación con los lectores de El País, la bloguera afirma que siente temor por ella y su familia, ya que es consciente que su trabajo puede encontrar reacciones violentas de parte del régimen que critica. Sin embargo, Yoani seguirá escribiendo por el mismo motivo por el que comenzó a hacerlo, la responsabilidad cívica que considera que ella y todos los cubanos tienen con su país.
Consultada sobre las diversas opiniones en el mundo sobre Cuba, especialmente hoy por hoy que en la región pareciera despertar de nuevo esa corriente de izquierda que en algún momento enamoró a tantos jóvenes idealistas, Yoani afirma que “lo que el mundo puede hacer por Cuba es sacudirse los estereotipos y acercarse a nuestra realidad, que es muy compleja. Lamentablemente ha sido la utopía para muchos y lo han idealizado. Para muchos cubanos el día a día es complicado. No me gusta el argumento conformista de que hay otros países que están peor, porque nos paraliza y no nos deja hacer cosas para mejorar la situación. Y lo que Cuba puede hacer por el mundo es integrarse realmente y democráticamente con nuestro talento, nuestra cultura a la región y a todo el planeta. Enriquecer el legado mundial de ciudadano a ciudadano, no pasando exclusivamente por los gobiernos.”[2]
Yoani ha logrado encontrar la libertad de expresión en un país donde no siempre es fácil lograrlo. Su juventud y el contexto en el que vive le han permitido utilizar las oportunidades tecnológicas y su talento para contarnos la realidad por dentro de una revolución que este año cumple 50 años. A través de sus ojos, el mundo puede ver el día a día de cubanos humildes, con muchos retos y desafíos, pero al mismo tiempo con mucho coraje y entereza para seguir luchando por derechos y libertades que no se cansarán de reclamar. Cubanos dignos, como Yoani.
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[1] http://www.desdecuba.com/generaciony/
[2] http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=3739


Hello Miguel!!
No sabía que escribíamos en el mismo periódico, qué bueno! mira muy bueno este artículo, he revisado un par de veces ese blog y de verdad te da una idea clara de lo que se vive dentro de la Isla. Es por eso que no creo que nosotros lleguemos a esos niveles, mientras haya iniciativas como estas y personas como nosotros.
Saludos,
Laura!