
Las salidas y los semáforos cercanos al metro lucieron ayer repletos de personas (en su mayoría funcionarios con carnet colgando), que hacían campaña electoral.
Las carabanas y el volanteo incremetaron el tránsito desde la media mañana y hasta poco después del medio día en la Avenidas México, Universidad, Lecuna y Urdaneta.
Los activistas colocaron material electoral en los parabrisas de autobuses y repartieron calcomanías en plena vía y se extendió la cola de las calles principales del caso central.
“Nadie niega el derecho de la gente a manifestar su posición. Lo que no se puede justificar es que lancen papeles y dejen más sucias las calles y de paso se arme la tranca porque está pasando una caravana a favor de una tendencia o de la otra. Aquí la gente tiene que llegar a sus oficinas, a sus citas, hay que respetar eso”, comentó Mariel Contreras, abogado que conducía hacia el Tribunal Supremo de Justica.
Oscar Urtado, un peatón, sugirió que Tránsito Terrestre supervise mejor la situación. “Casi me atropellan y los fiscales almorzando en la cera”, exclamó molesto.
También hubo tarimas con cornetas o discretas mesas se hubicaron frente a sedes públicas como Fogade, ministerios de Agricultura y Tierras, Banco Central de Venezuela y hasta una figura inflable con la cara del presidente Chávez colocaron en la Vicepresidencia, ubicada en la esquina de Carmelitas.
En la plaza Candelaria hubo grupos que cantaron consignas políticas, pero al mediodía pocos curiosos se detuvieron.
-El Universal
Briamel González Zambrano

