
El ex diputado colombiano Sigifredo López, liberado hoy por las FARC, pidió “el intercambio de prisioneros ya” como primer paso para lograr la paz en Colombia.
Esto, al considerar que el presidente Álvaro Uribe “se ha equivocado en algunas cosas”.
“Hay que decidir la liberación unilateral de todos los civiles y el intercambio de prisioneros combatientes”, dijo López en unas improvisadas declaraciones en la plaza principal de Cali, poco después de que el helicóptero brasileño que lo trasladó desde las espesas selvas del Cauca le devolviera a la libertad.
López, quien fue secuestrado en 2002 junto a otros once diputados regionales del Valle del Cauca, los cuales murieron en 2007, estando aun cautivos, en una acción guerrillera aun no completamente aclarada, invitó a todos los colombianos a derrotar “al secuestro como arma política” y consideró que el intercambio humanitario “es indispensable”.
Dijo que ésta es la única “posibilidad de traer con vida a los 22 militares (y policías) que en estos momentos están amarrados a un árbol desde hace 10 años”.
El liberado se refería al grupo de secuestrados que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) consideran canjeables por medio millar de guerrilleros presos en Colombia y EE.UU.
“Las FARC, los guerrilleros, tienen la orden perentoria de asesinar a los indefensos apenas sientan el primer helicóptero o la primera bala, como ocurrió con mis compañeros”, dijo sobre los once diputados del Cauca asesinados en 2007 cuando los guerrilleros percibieron que se avecinaba un rescate militar.
“Yo traigo una propuesta clara: libertad unilateral de todos los secuestrados ya, y que se acabe el secuestro como arma política, en este conflicto armado que es posiblemente el más degradado del planeta, con la salvedad de Israel”.
López tuvo muchas palabras de agradecimiento hacia la senadora opositora Piedad Córdoba, quien intermedió en su liberación y a la que hoy le entregaron sus captores.
También defendió su actuación política y dijo no comprender cómo algunas personas intentan despreciarla por defender las causas más difíciles, como son los derechos de los homosexuales, de las minorías étnicas y también el regreso a la libertad de los secuestrados.
“La senadora Piedad Córdoba se me parece a esa mujer valerosa de las novelas de (el Nobel José) Saramago”, remarcó antes de hacer un llamamiento a la reflexión tanto a la oposición como al Gobierno.
Dijo que Córdoba pertenece a ese grupo de mujeres “que construyen espacios de democracia” y en ese sentido dijo que “cuando se cierran los espacios las cosas explosionan”.
“Aquí la oposición acusa a Uribe de ser un paramilitar, el presidente a la oposición de ser amiga del terrorismo. Eso lo están escuchando ciudadanos de a pie y se ha demostrado que el pueblo cuando escucha que la violencia es legitimada desde el poder, repite esas acciones”, aseveró.
“Quiero invitarles a encender la vela de la libertad, de la tolerancia, de la democracia, al gran consenso nacional, pero hay que empezar por lo primero, por lo básico, el respeto a la opinión ajena. En vez de insultar, vamos a proponer, y si hacemos crítica la hagamos de forma respetuosa, debemos proponer”, insistió.
También dijo que no guarda rencores, pese a que sus compañeros diputados “jamás merecieron ser asesinados por las FARC el 18 de julio de 2007″.
“Mi sufrimiento vale un carajo comparado con el daño que significa la masacre de los diputados de Valle, pero a pesar de eso, los demócratas verdaderos no podemos descuidar la esencia de la democracia”, según López.
López, liberado este jueves por las FARC, aseguró que esa guerrilla es la autora del asesinato de 11 compañeros de cautiverio con quienes fue secuestrado el 11 de abril de 2002.
“Ellos jamás merecieron ser asesinados como fueron asesinados por las FARC el 18 de junio” de 2007, dijo López en un discurso pronunciado en la plaza principal de Cali (470 km al suroeste de Bogotá), momentos después de su liberación.
El político fue entregado en un lugar no precisado del departamento de Cauca a una comisión integrada por la senadora opositora Piedad Córdoba y tres delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), quienes acudieron al sitio en un helicóptero facilitado por el gobierno de Brasil.
López dio a entender que sus colegas fueron asesinados cuando la guerrilla se percató de la presencia del Ejército cerca del área donde estaban retenidos.
“Las FARC tienen orden perentoria de asesinar a los indefensos secuestrados apenas sientan el primer helicóptero o apenas escuchen la primera bala en su campamento, como ocurrió con mis compañeros”, sostuvo.
En un comunicado emitido a fines de junio de 2007, el grupo rebelde aseguró que la muerte de los once ex legisladores se produjo en el “fuego cruzado con un comando militar no identificado” que asaltó el campamento de los secuestrados.
Pero una versión de los hechos hallada en el computador del abatido número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), Raúl Reyes, señala que los rehenes fueron asesinados cuando la guerrilla creyó ser atacada por el Ejército.
En tanto, una investigación de la Fiscalía determinó que las víctimas recibieron tiros por la espalda.
Los 11 cadáveres fueron recuperados en septiembre de 2007 por una comisión del CICR en una zona inhóspita del departamento de Nariño (fronterizo con Ecuador) que habían indicado las FARC.
Tras ofrecer estas declaraciones improvisadas a la prensa, el ex diputado va a ofrecer una rueda de prensa en la que dará detalles de su cautiverio y de su convivencia con los diputados que fueron asesinados.
-Cadena Global

