
El Colegio Nacional de Periodistas expresa su total solidaridad con la colega Beatriz Adrián en este nuevo intento de la directiva de la Asamblea Nacional de atropellar la dignidad y obstruir el trabajo de los periodistas.
En rigor, a Beatriz Adrián se le ofende y se le amenaza por hacer su trabajo y cumplir con su deber. Los sueldos de los diputados, como funcionarios y servidores públicos que se supone que son, son materia de interés general. La seriedad y el profesionalismo de Adrián son reconocidos por todo el mundo. Comenzando por los mismos parlamentarios.
Para el CNP resulta incomprensible el argumento de la presidenta del parlamento, Cilia Flores, según el cual la información del sueldo de los diputados es “pública, pero personal”. El primer calificativo anula al segundo, o es pública, o es personal.
Al ser pública, como representantes del pueblo que son, la información del sueldo de los diputados puede y debe ser del conocimiento de todos los ciudadanos.
El artículo 5° de La Ley de Ejercicio del Periodismo, en su Artículo 5°, parágrafo 5° señala que “Salvaguardar la libertad de expresión y el derecho de información” es un deber de los periodistas y ese deber lo cumplió Beatriz Adrián al informar sobre un tema que es de interés público.
La directiva del CNP condena además, de forma tajante, el empeño de la directiva parlamentaria de impedir el acceso de los periodistas al hemiciclo, por considerarlo una humillación inaceptable que violenta su fuero profesional, violando alegremente la Constitución Bolivariana de la República de Venezuela y la Ley de Ejercicio del Periodista, ley que además garantiza el secreto profesional en su Artículo 8°.
Una medida como esta no la había tomado directiva parlamentaria alguna, ni en los tiempos de Marcos Pérez Jiménez.
Recordemos que, tradicionalmente, los periodistas más cuestionadores e intransigentes podían acceder a esa fuente y trabajar con libertad en los últimos 50 años.
Sobre todo porque tal circunstancia no es una concesión graciosa ni una exhibición de amabilidad, sino un derecho ciudadano inalienable.
El CNP advierte que no se quedará cruzado de brazos ante esta nueva arremetida violatoria de la Constitución, tan cara a ciertos funcionarios públicos, y hace un llamado a los profesionales de la información de todas las tendencias a que nos acompañen para defender la dignidad de los periodistas venezolanos.
-Globovisión.

