
Los biocombustibles, la crisis financiera internacional, así como las relaciones de Washington con América Latina en general y con Venezuela en particular serán los temas centrales del primer encuentro entre los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y de Estados Unidos, Barack Obama, el sábado.
Según el asesor de la presidencia brasileña para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García, Lula y Obama aprovecharán el encuentro para intentar acordar una “acción coordinada” frente a la cumbre del G20 del 2 de abril próximo, en Londres, en la que los principales países industrializados y emergentes buscarán salidas para la grave crisis global, indica Dpa.
Lula da Silva fue el primer gobernante latinoamericano invitado a Washington por Obama, lo que, según los analistas, refleja la importancia que otorga la nueva administración estadounidense a las relaciones con el gigante sudamericano.
Lula tiene interés en convencer a Obama de establecer para las relaciones entre Washington y Latinoamérica bases distintas a las que rigieron durante los ocho años de gobierno de Bush.
“Somos un continente democrático y pacífico, y Estados Unidos debe mirar hacia acá con una mirada desarrollista, y no sólo pensando en narcotráfico y en crimen organizado”, dijo el mandatario brasileño, quien dijo que pedirá a Obama que sea “socio” en el esfuerzo de fortalecer económicamente la región.
En ese campo, Lula buscará mediar una distensión en las relaciones entre Washington y Caracas, que se volvieron muy conflictivas durante la administración de Bush. El propio presidente Hugo Chávez autorizó al mandatario brasileño a hablar sobre el tema durante su encuentro con Obama.
El embargo económico de Estados Unidos a Cuba no ha sido incluido en la agenda del encuentro: “Ni Estados Unidos ni Cuba nos pidieron una mediación. No tenemos poder de ninguna de las partes para actuar como intermediarios”, afirmó Marco Aurelio García.
No obstante, el canciller brasileño admite que una referencia al tema será “inevitable”, ya que “la relación de Estados Unidos con Cuba es anómala”.
El mandatario brasileño lucha por que los países desarrollados tomen medidas para proteger a las economías más pobres de los reflejos negativos de las turbulencias que se iniciaron en el mundo industrializado.
El canciller Celso Amorim apuntó que la prosperidad de Estados Unidos requiere que los demás países del continente también sean prósperos: “¨Y cómo hacerlo? Me imagino que una manera sería evitar medidas proteccionistas. Concluir la Ronda Doha (de la Organización Mundial del Comercio) sin imponer exigencias excesivas es otra forma”.
“Si Estados Unidos quiere diversificar su matriz energética, nosotros tenemos la receta: eliminar las trabas a las importaciones del etanol (brasileño)”, expresó Amorim.
Por otra parte, tras la reunión con Obama, Lula viajará a Nueva York, donde dictará el lunes una conferencia ante empresarios estadounidenses sobre las oportunidades económicas que se abren en Brasil para inversiones privadas extranjeras.
-El Universal

