
El alcalde Samuel Moreno declaró a la ciudad en “alerta amarilla” (nivel medio) para enfrentar la emergencia provocada principalmente por el desborde de los ríos Fucha y San Francisco, que cruzan populosos barrios del oeste de la ciudad de 7 millones de habitantes.
La inundaciones afectaron especialmente al sector de Fontibón, en donde el agua penetró en al menos 12 conjuntos de edificaciones, dejando a los vecinos atrapados en los pisos altos.
“Hemos rescatado a unas 70 personas”, señaló a periodistas el teniente Gabriel Castro, comandante de los bomberos de Fontibón. En total, hay 5 mil damnificados.
Entre los rescatados están al menos 20 turistas y 5 empleados de un hotel que debieron ser sacados del interior del edificio, cercano al aeropuerto internacional El Dorado.
El estatal Instituto de Estudios Meteorológicos y Ambientales (Ideam) dijo que la precipitación alcanzó los 73 milímetros, cuatro veces lo habitual, según las mediciones de sus estaciones de registro.
“Es el mayor aguacero en los últimos 50 años, según los expertos. Esa cantidad de agua, desbordó la capacidad del alcantarillado”, señaló el alcalde a periodistas.
En las avenidas Boyacá y Ciudad de Cali las aguas atraparon a varios vehículos de transporte público y los bomberos se vieron obligados a utilizar lanchas inflables para rescatar a sus ocupantes.
El Ideam advirtió que las lluvias continuarán durante los próximos días en la capital colombiana y el centro del país, ante la presencia de un frente húmedo proveniente de Brasil y que se dirige hacia Centroamérica.
Colombia afronta una de las temporadas de lluvias (marzo a mayo) más fuertes de los últimos años, que según el gobierno ha dejado hasta ahora 23 muertos y 42.000 damnificados en 21 de los 32 departamentos del país.
-El Nacional

