
Australia y Holanda se sumaron a un creciente boicot occidental a una conferencia de la ONU sobre el racismo por temores a que sea utilizada como plataforma para críticas injustas contra Israel.
Estados Unidos anunció el sábado que se mantendrá al margen, citando una retórica “objetable” en un texto preparado para la cumbre en Ginebra, a la cual asistirá hoy en su día inaugural, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.
Canadá, Italia e Israel también confirmaron que no asistirán a la reunión, que la ONU organizó para ayudar a sanar las heridas de la penúltima cumbre sobre racismo, en Suráfrica en el 2001, cuando EEUU e Israel se retiraron, luego de que Estados árabes intentaran definir el sionismo como racista. Alemania, evaluaba la decisión de asistir.
Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores italiano señaló que no enviaría una delegación a menos que hubiera un cambio radical de último minuto al borrador de la declaración.
El ministro de Relaciones Exteriores holandés, Maxime Verhagen, dijo ayer que no asistiría, citando temores de que los Estados islámicos usen el foro de la ONU para intentar promover “incitación a odio religioso” o “difamación de religión”, un concepto proveniente de la controversia generada por caricaturas del profeta Mahoma.
La Unión Europea decidía ayer una posición en cuanto a si enviará o no delegaciones a Ginebra. Gran Bretaña participará, pero no con un funcionario de alto rango.
PUNTOS DE LA DECLARACIÓN
Medio Oriente
El texto no incluye una mención especial del conflicto en Oriente Medio, ni el concepto de difamación de las religiones, ambos presentados por los occidentales como líneas rojas que no querían cruzar.
Holocausto
Se mantiene el párrafo sobre la importancia del recuerdo del Holocausto, a pesar de la petición iraní de que fuera retirado.
Extensa
El texto de 17 páginas fue tema de intensa negociación entre islámicos que buscan mantener el enfoque en temas religiosos, y occidentales que intentan ampliar el alcance del conflicto palestino israelí.
Texto
La declaración se basa en los acuerdos de Durban, que contienen expresiones contra Israel y de sesgo antisemita, según Washington e Israel.
-Cadena Global

