
Acompañados de autoridades rectorales de los estados Zulia, Aragua y los núcleos de la Universidad de Los Andes en Táchira y Trujillo, el conglomerado estudiantil merideño llevó a cabo la marcha pautada en reclamo por la reducción del presupuesto universitario, planteada en un seis por ciento por el Ejecutivo nacional y que comenzó a regir el pasado 1 de abril.
La presidenta de la Federación de Centros Universitarios, capítulo Mérida, Liliana Guerrero, señaló que existen razones de sobra para que se reconsidere el recorte planteado, ya que esta medida afectará de forma directa a los estudiantes.
El rector Ulandino, Mario Bonucci, indicó que el situado está distribuido de tal manera que más del 80 % es destinado al pago de la nómina, incluyendo al profesorado, que además deberá sacrificar las partidas para investigaciones que han ubicado a este claustro como uno de los más destacados de Latinoamérica.
Deportes, residencias estudiantiles y biblioteca son los programas que sufrirán mayores consecuencias, ya que su dependencia es exclusiva y no reciben ningún tipo de aporte de la empresa privada, expresó Bonucci.
El pasado martes, la directora de la Corporación de Salud de Mérida, Nellys Molina, prohibió todo acto de concentración masiva.
Haciendo caso omiso a las advertencias sanitarias, todos los que están en contra del recorte presupuestario, salieron a las calles a marchar, pero vistiendo tapabocas, como medida preventiva pero de un modo desafiante.
Bonucci aseguró que no se trata de ninguna provocación, ya que la marcha estaba planteada desde hace varias semanas, y si según el presidente Chávez, en Venezuela no se ha registrado ningún caso de esta enfermedad, no existe entonces riesgo.
-El Universal

