
El gobierno conservador del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, obtuvo la aprobación de la Cámara baja del Parlamento a la Ley de Seguridad y Extranjería que tipifica la inmigración ilegal como delito y permite la formación de patrullas locales contra el crimen integradas por miembros civiles.
Para asegurar una aprobación rápida, los aliados de Berlusconi sometieron la propuesta de legislación a un voto de confianza, que ganaron con 316 sufragios a favor frente a 258. Las votaciones de confianza obligan a los legisladores a cerrar filas, ya que cualquier derrota forzaría al gobierno a dimitir. Sin embargo, todavía falta la aprobación del Senado (Cámara alta) para que la ley entre en vigor, informó AP.
La normativa contempla multas de hasta 10 mil euros (13.622 dólares) para quienes entren en el país sin permiso, y hasta tres años en prisión para quienes les alquilen una casa. Además, los críticos se quejan de que las patrullas civiles previstas por el Gobierno podrían hostigar a extranjeros, pese a que sus miembros sean policías jubilados sin armas.
-El Universal.

