
El Primer ministro británico Gordon Brown trató el miércoles de recuperar la iniciativa política al prometer una serie de reformas para modernizar el Parlamento, cuya reputación fue afectada por el escándalo de los gastos abusivos de varios diputados.
Brown se comprometió en especial a que las notas de gasto de los diputados, cuyos excesos fueron revelados desde hace varias semanas por el diario Daily Telegraph, sean publicadas “en los próximos días” y que los infractores sean en el futuro excluidos del Parlamento.
“Todos debemos tener la humildad de reconocer que la confianza del público se vio afectada luego de que fuera manchado el prestigio de la institución, que sólo podrá restaurar si se realizan cambios fundamentales”, declaró Brown.
El jefe de gobierno británico habló días después de sufrir una histórica derrota electoral y tras la renuncia de unos diez ministros, hechos que casi lo obligan a renunciar, reseñó AFP.
Una serie de proyectos de ley tendientes a reformar y modernizar el funcionamiento de ambas cámaras del Parlamento, los Comunes y los Lores, serán presentadas antes del fin de la sesión parlamentaria actual, el 21 de julio.
Brown confirmó que una autoridad independiente será creada para “controlar mejor los gastos de los diputados en el futuro”, y revisar lo que han hecho en estos cuatro años, lapso que está en en el centro del escándalo.
“Westminster no puede funcionar según las modalidades del siglo pasado cuando los miembros establecían y hacían aplicar las reglas entre ellos”, insistió Brown.
El gobierno quiere también introducir un “código de buena conducta” para los diputados y refozar las sanciones posibles en caso de infracción.
Ningún representante ha sido expulsado de los Comunes desde hace 55 años y un diputado puede incluso conservar su escaño si es condenado a una pena de menos de un año de prisión, subrayó Brown.
El primer ministro se comprometió a acelerar la reforma de la cámara de los Lores, cuyos miembros están ahí por derecho hereditario o porque fueron nombrados por la reina.
El gobierno quiere suprimir ese derecho hereditario y obtener finalmente que “entre el 80 y 100%” de los miembros de la cámara de los Lores sean elegidos.
-El Universal

