
El presidente iraní Mahmud Ahmadineyad dijo en un mensaje dirigido a la cumbre del G8 en L’Aquila que “el nuevo gobierno no otorgará ventajas a los enemigos de la nación iraní”.
De esta forma, reaccionó a la decisión del G8 de otorgarle plazo a Teherán hasta septiembre para encontrar una solución al conflicto en torno al programa nuclear.
“Nos hemos esforzado para conseguir que las sanciones no sean endurecidas directamente”, dijo al respecto el presidente francés, Nicolas Sarkozy, la noche del miércoles desde la cumbre en Italia.
“La participación de 40 millones de personas en las elecciones (presidenciales del 12 de junio) incrementó el poder de Irán y por lo tanto ellos (las potencias mundiales) se verán obligados a arreglárselas con el nuevo gobierno”, añadió Ahmadineyad.
La reelección de Ahmadineyad es duramente cuestionada. La oposición liderada por Mir Hossein Mussavi ha acusado al presidente y a su gobierno de fraude electoral y no reconoce su nuevo mandato.
-Cadena Global

