
Tras el revuelo que ha causado una nueva “congelación” de relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia, anunciada el martes por Hugo Chávez, el gobierno desmitió que se haya decidido sobre un cierre de fronteras con el país vecino.
El vicepresidente Ramón Carrizalez, de visita en el estado Táchira, informó que aún no se ha dictado ninguna instrucción al respecto, aunque reiteró que actualmente se evaluaban todas las áreas en las que se mantienen lazos con Bogotá, incluyendo la comercial.
El funcionario indicó que había “comerciantes inescrupulosos” que transportaban a diario grandes cantidades de productos alimenticios a Colombia a través de la frontera. “Aplicaremos la ley y se impondrán las restricciones de una nación obligada a preservar la soberanía alimentaria de su pueblo.
Reveló Carrizalez que hace un par de semanas atrás, un helicóptero militar colombiano aterrizó en una base aérea venezolana para abastecerse de combustible. “Nosotros actuamos de buena fe y creímos las versión del helicóptero pero pudimos demandarlos ante instancias internacionales por violar el territorio”, aeeveró.
El vicepresidente se refirió igualmente a la cooperación que Washington ha prestado a Colombia en la lucha antinarcóticos e indicó que el problema no ha disminuido en ese país de manera sensinble.
Sugirió que la presencia de militares estadounidenses en territorio colombiano no busca frenar el tráfico de estupefacientes sino con facilitar el transporte de drogas hacia Estados Unidos.
“Nosotros sí estamos dando una guerra frontal contra el narcotráfico y contra los capos de la droga”, dijo.
- El Nacional

