
Quienes residen en un radio de 500 metros de los edificios Queniquea y Playa Cristal, que quedaron en ruinas en la urbanización Los Corales durante el deslave ocurrido en 1999, deberán desalojar mañana sus viviendas mientras se realiza la implosión de ambos inmuebles.
Esa fue la recomendación que hizo el personal de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares, y corresponderá a Protección Civil y al Cuerpo de Bomberos vigilar que la orden se cumpla.
Desde el lunes, personal de Protección Civil inspecciona edificios y viviendas adyacentes al área donde se harán las detonaciones y explicaron a los vecinos las medidas preventivas que deberán tomar.
Las explosiones, que estaban planificadas para hoy a las 10:00 am, fueron pospuestas para mañana a la misma hora.
Ayer en la mañana, cuando aún se mantenía el cronograma inicial, muchos de los residentes de la zona de seguridad habían embalado sus pertenencias y resguardado sus bienes, sobre todo los frágiles.
Otros, en cambio, como Isabel Acosta, que reside a menos de 20 metros de uno de los edificios que será derribado, decidieron esperar hasta el día de la implosión para tomar medidas. “No podemos embalar y desembalar. A cada rato cambian la fecha. Mejor voy a esperar a que llegue el día, y bien tempranito lo hago”, señaló.
En horas del mediodía, lugareños como Miguel Arreaza, que es miembro del consejo comunal de la zona, recorría casa por casa avisando a sus vecinos que la actividad se había pospuesto para mañana.
Algunos planificaban su traslado a otro lugar mientras se efectúa el procedimiento, pues aún las autoridades no les han informado si los llevarán a todos a un único sitio. De manera extraoficial, se conoció que el proceso durará menos de 30 minutos.
Ayer en la tarde, en todos los pisos de ambos edificios habían instalado los detonantes.
Personal de Cavim se negó a dar declaraciones. El hermetismo en el lugar es total. Sin embargo, algunos trabajadores que colocaban los explosivos indicaron bajo anonimatoque todo ha sido planificado para que los riesgos sean escasos.
En las columnas de los edificios se observaba un material sintético que recubría los explosivos que, a su vez, estaban forrados de mallas que, según los expertos, evitará la expulsión de escombros hacia afuera.
Ninguna de las estructuras estallará, afirmaron los especialistas. Más bien, se fracturarán y caerán por su propio peso. Para lograrlo y disminuir el peso de los edificios fueron derribadas las paredes internas.
Otro retraso. Ninguna autoridad explicó la razón por la que fue reprogramada otra vez la implosión de los edificios de Los Corales, toda vez que ya se había confirmado que se efectuaría hoy.
Se rumoró que el ministro de Obras Públicas, Diosdado Cabello, que encabezará la jornada junto con el gobernador de Vargas, Jorge Luis García Carneiro, no podía asistir hoy.
Otras versiones indican que el retraso se debió a que había detalles por finiquitar, relacionados con la instalación completa de los detonantes y con el retiro de los vecinos a lugares más seguros.
- El Nacional

