
Ingenieros y trabajadores de emergencia revisaron el domingo cientos de puentes del norte de Inglaterra, en busca de posibles daños ante las intensas lluvias que han caído en la zona y que hacen temer por el aislamiento de residentes.
Estaba pronosticado que las condiciones empeoraran el domingo con la caída de hasta 50 milímetros de agua en zonas altas, mientras los vientos podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora.
“He hablado con gente… se están quedando sin comida, se están quedando sin medicamentos. Las cosas se están volviendo bastante desesperadas”, dijo a Tony Cunningham, parlamentario por Workington, publicó Reuters.
Además precisó que algunas personas debían viajar cerca de 56 kilómetros para conseguir comida y leche, debido a desvíos.
El primer ministro británico, Gordon Brown, visitó el sábado el condado de Cumbria, área que resultó más afectada por las lluvias, para evaluar los daños ocasionados por el récord de precipitaciones y prometió 1,51 millones de dólares en asistencia.
Las fuertes lluvias durante los últimos días provocaron que cientos de personas buscaran albergue en centros de rescate, hoteles y casas de familiares y amigos, y se espera que algunos no sean capaces de retornar a sus hogares por seis meses.
A pesar de que los niveles de agua estaban bajando el domingo, uno de los puentes ubicado en Workington podría colapsar, según las autoridades.
Cinco puentes ya han colapsado en el área, incluyendo uno en en la misma zona, que causó la muerte de un policía que se encontraba desviando a automovilistas cuando la estructura colapsó y fue arrastrado por las aguas del río.
La Agencia Ambiental indicó anteriormente que en un área se registró en 24 horas la caída de 314 milímetros de agua, lo que es un récord para Inglaterra.
Por su parte, la Oficina Meteorológica precisó que en un solo día había caído la cantidad de lluvia prevista para todo noviembre.
-El Universal

