
Pekín amaneció hoy cubierta por un tupido manto de nieve, en la que fue la segunda gran nevada en la capital china en este inusual mes de noviembre.
La temperatura bajó 10 grados en escasas horas, en una caída previamente anunciada por los medios chinos, que pronostican que el temporal se alargará hasta el jueves.
La gran cantidad de nieve caída obligó al uso de 1.482 toneladas de sal para evitar la congelación de las carreteras y calles de Pekín, según las autoridades locales.
Cerca de 4.000 policías fueron desplegados en la capital china para controlar el tráfico, que se vio afectado por choques y accidentes leves durante la mañana, publicó Efe.
De hecho, la circulación en las principales carreteras de la metrópolis tuvo que restringirse durante la noche y las autopistas de circunvalación llegaron a permanecer cerradas durante 10 horas.
Otro de los afectados por el temporal fue la exhibición aérea prevista por el 60 aniversario de la Fuerza Aérea del Ejército de Liberación Popular (ELP), cuyos aviones deberán esperar a un tiempo más propicio para lucirse en los cielos de Pekín.
Se trata de la segunda gran nevada que vive la ciudad en apenas diez días y se prevé que la intensidad sea similar a la del pasado 1 de noviembre, cuando se registraron los mayores grosores de nieve en los últimos 40 años.
Sin embargo, la primera nevada del año fue provocada, un extremo que no ha sido confirmado por las autoridades tras el temporal de hoy.
El 1 de noviembre un avión de la fuerza aérea liberó 400 litros de nitrógeno líquido que, combinado con el lanzamiento de cohetes de yoduro de plata -un catalizador que genera una reacción química al contacto con las nubes que libera hidrógeno-, provocó la nieve.
-El Universal

