Análisis: El mercado es el mejor amigo de Chávez
20 Mayo de 2008 por Sala de Prensa - 7:16 pm

La subida sostenida del barril de petróleo permite que Chávez ponga de rodillas al mercado. Todos los operadores financieros conocen de las finanzas dilapidantes de la revolución. Saben, que a largo plazo, la política económica bolivariana no es sostenible. No dudan de que el futuro depara inflación e incluso posibles crisis de balanza de pagos para Venezuela. Algunos incluso reconocen que hay un riesgo de default sobre los títulos de deuda venezolanos a largo plazo. Sin embargo, todo se regocijan comprando bonos de la deuda Venezolana y en especial de PDVSA; y al hacerlo, financian los desmadres de este gobierno malgastador e ineficiente. La razón por lo cual invierten es simple: el petróleo está caro y saben que a corto plazo para Venezuela no será problema pagar. Es decir, quieren hacer una ganancia “rápida” con títulos de deuda venezolana.
El gobierno, por su parte, está de lo más contento. La liquidez que supone el control sobre la estatal petrolera le da acceso a crédito inmediato y barato. Desde que llegó al poder, Chávez ha multiplicado por 10 la deuda de la nación, y mientras más sube el petróleo, en vez de ahorrar, pues más se endeuda. El hombre es de una voracidad fiscal aterradora.
La cuenta no la paga él y en cierta medida, tampoco la pagamos del todo nosotros. Con títulos que vencen a 20 y 30 años, la cuenta la pagarán nuestros hijos con un presupuesto nacional comprometido y con una inflación rampante. Nuestros hijos, los de Chávez, y todos hijos que se queden en el país.
Destruyendo alternativas
Para manejar estos “shocks” del precio del barril de petróleo, los noruegos concibieron una institución que nosotros copiamos en la época del segundo Caldera bajo el nombre de Fondo de Estabilización Macroeconómica, el cual nos daba incentivos y normas para ahorra en épocas de vacas gordas, de manera de tener sobre que caer cuando lleguen los años de vacas flacas. Este fondo fue fragmentado por Chávez y en última instancia saqueado. Del FONDEM, recordarán, Chávez y el señor Merentes – entonces ministro de Finanzas- lograron hacer desaparecer 3 billones de dólares. Cuando se le preguntó a Chávez qué era de esos dineros, respondió sin detenerse mucho en ello, que los había dedicado al bien del pueblo. De ahí montó otros fondos más que en vez de “estabilizar” la economía, sirven como presupuestos paralelos del doble del tamaño del presupuesto oficial.
La verdad es que, gastándose esos reales, lo último que hace es ayudar al pueblo. En realidad los pecha con el impuesto más pernicioso que hay; a saber, la inflación. Todo ese real corriendo detrás de los mismo productos (porque el dinero va a gasto, no a inversión) hace que suba el precio de las cosas, mermando el poder adquisitivo del venezolano de a pie e incrementando su dependencia a la dadivas del gobierno de turno.
Al pueblo y a sus hijos lo ayudaría moderando el gasto y ahorrando. Jugando a cómplice de la avaricia del mercado y agarrando más deuda de la que podríamos necesitar, atenta criminalmente contra los mejores intereses de la nación.
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20 Mayo de 2008 a las 17:46
excelente. increible, que triste. y cuantos de nosotros “opositores” no somos complices de ello…..