Vinotinto: Esperanzas pérdidas
10 Septiembre de 2008 por Sala de Prensa - 9:18 am

Siendo optimistas habría que usar la eterna frase de siempre, habría que decir que “la esperanza es lo último que se pierde”, que, después de todo, hay que mantener vivos los sueños hasta el final, pero el horizonte de Venezuela en la eliminatoria a Suráfrica 2010 se oscurece cada vez más mientras la ilusión mundialista parece escaparse de las manos. Un nuevo golpe recibió la selección nacional ante Paraguay en la ciudad de Asunción: un revés de 2-0 que llega justo tres días después de haber cedido 1-0 en Lima contra Perú.
Sumar 4 puntos en la doble visita era la cuenta ideal según palabras del técnico César Farías y los propios jugadores, incluyendo al capitán, Juan Arango. El balance final trae a un equipo que regresa a casa con las manos vacías cuando el calenda- rio está por alcanzar la mitad.
Tal vez pueda creerse que el drama se exagera. La realidad, sin embargo, pesa toneladas.
El problema no es simplemente la derrota, sino cómo se pierde. La imagen de la vinotinto de Farías en Asunción fue gris, tanto como lo había sido en Lima.
Paraguay es el líder de la eliminatoria sobre Brasil y Argentina, un equipo sólido en todas sus líneas, y Venezuela jamás había podido siquiera marcar un gol allí, pero la selección se vio impotente, totalmente superada e incapaz de reaccionar.
Las ganas de Alejandro Guerra -jugando con pasión a pesar de su difícil situación personal por la muerte de su hermano-, el aporte en el medio de Tomás Rincón con su sangre joven y los intentos de Juan Arango fueron los puntos rescatables del equipo, pero la defensa falló clamorosamente y la conexión de todas las piezas en la ofensiva hizo cortocircuito con el balón largo como única arma.
Farías había planteado el partido con la cautela del caso, esperando a unos paraguayos lanzados al ataque como dictaba su condición de local, y manteniéndose al acecho de un error, pero todo se desmoronó poco a poco.
Así, se mantuvo a raya al contrincante hasta la primera media hora. Si bien Paraguay era el dueño de la pelota, la vinotinto lograba complicarle las cosas.
Ello hasta el error, que no fue paraguayo, sino venezolano.
Roque Santa Cruz recibió dentro del área, abrió juego para Morel Rodríguez y éste lanzó un centro conectado por Cristian Riveros a espaldas de toda la defensa. Este despiste fue fatal.
El nerviosismo se instaló en la vinotinto, pues no se encontraba la vía para reaccionar. Un doble rebote que Santa Cruz no pudo aprovechar y una salvada in extremis de Vega pospusieron el segundo gol, que llegaría en el peor momento posible: cuando ya se acercaba el descanso.
Otro fallo en la zaga lo provocó. José Manuel Rey salió del área a marcar a Santa Cruz, pero el delantero peinó el balón y encontró a Haedo Valdez solo. El atacante paraguayo no perdonó.
La segunda mitad ofreció a una mejor Venezuela con Guerra y Arango como líderes, aunque sin filo. Paraguay cedió terreno en el mediocampo y la vinotinto no lo supo aprovechar. La entrada de Juan Fuenmayor por Hernández, un defensa por otro defensa, tampoco ayudó cuando la meta tenía que ser ir a la ofensiva para buscar un gol.
Arango disparó dos veces lejos, pero el único susto verdadero para el local llegó a falta de 7 minutos con un disparo desviado de Moreno a pase de Guerra.
Puntuar a domicilio era fundamental después de tropezar con Chile en casa (2-3). 7 puntos tienen a Venezuela en el octavo lugar, a 3 del hipotético quinto puesto del repechaje, en propiedad de una Colombia y un Chile que se enfrentan hoy, por lo que seguro se aumentará la distancia. A estas alturas, como dato, la vinotinto acumulaba 10 puntos en la ruta a Alemania.
Brasil y Ecuador son los rivales para cerrar 2008. ¿Hay tiempo de recuperar la esperanza? Muchas cosas deberían cambiar.
(via - El Universal)
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